Cada vez resulta más necesario disponer de un posicionamiento adecuado de nuestra presencia personal y profesional en Internet. Internet se está configurando como un espacio donde se producen los primeros contactos personales y profesionales. Esa primera impresión que obtenemos de los demás está mediada por las nuevas tecnologías de la comunicación. Por ello, “la presentación de nuestra persona en la vida cotidiana” (Goffman, 1981) tiene unos patrones teatrales que debemos manejar si queremos influenciar de algún modo en que manera queremos que se nos vea. Siempre tratamos de adquirir información de los otros por muchas razones, profesionales, personales, etc. pero en general con un fin utilitario, y los otros, en la misma medida, están muy interesados en dirigir esa información.




