Os traemos una curiosa actividad formativa que hemos visto en Campus Technology, una telenovela en Twitter. Nunca he creído que Twitter pueda ser un gran canal para la formación salvo como canal de fondo para amplificar, matizar o complementar diferentes eventos o actividades. Matizando mi propio pensamiento, también creo que cualquier canal formativo puede ser válido siempre que active el suficiente nivel de motivación en el alumno.
En la Universidad de Duke, a uno de sus maniquíes, le han creado su propia cuenta en Twitter para que, entre otras cosas, cuente los cuidados cardiacos que está recibiendo frente a sus dolores en el pecho. Esta telenovela pretende atraer la atención de los alumnos simulando y narrando mediante Twitter la atención cardiaca que el maniquí recibe. Se supone que de este modo se crea un material de aprendizaje inmersivo y divertido para la formación en enfermería. Cuando menos son dos aspectos que pondría en cuarentena, realmente no conozco los pormenores de la telenovela pero no le acabo de ver los aspectos de “diversión” que le puede añadir Twitter a la cuestión. Y, desde luego, no me parece un medio inmersivo para el aprendizaje de enfermería. Tengo la impresión de que de nuevo tratamos de meter con calzador las tecnologías. En estas situaciones, donde se narra la experiencia, la existencia de comentarios y preguntas, siempre me quedo con las ganas de preguntar los datos al detalle para llegar al convencimiento de que todos participaron adecuadamente, en tiempo, en forma, en cantidad y calidad, y que todo eso les llevó a obtener el mejor aprendizaje posible del modo más eficiente. Después de muchos años de tutorizar formación en línea, y de ser alumno también, tengo el absoluto convencimiento que la mera participación no conduce necesariamente al aprendizaje. Eso sí, vistos los datos de participación de manera global, sin entrar en el detalle de cada intervención, suelen venir muy bien para apaciguar la conciencia del docente.
Buen día. Eduardo.